Relación entre start-ups y emprendimiento con las Escuelas de Negocio

Como es habitual desde NUESTRA REDACCIÓN, hemos salido en la búsqueda de información sobre qué relación hay entre las start-ups y todo tipo de emprendimiento con las escuelas de negocio. Nos llevamos algunas sorpresas positivas, según podrán ver a continuación.

El tipo de formación que se les brinda a los estudiantes de postgrado, está diseñada para prever el aprendizaje no solo de gestión, sino de todas aquellas personas que tienen ese espíritu empresarial (la iniciativa) del emprendimiento, y esperan el momento para poder iniciar y administrar su propio negocio

 

¿Cómo se relacionan las start-ups con el emprendimiento?

Mientras que el espíritu empresarial se refiere a todas las empresas nuevas, incluido el trabajo por cuenta propia y las empresas que nunca tienen la intención de registrarse, las start-ups se refieren en general a todas aquellas empresas que han surgido principalmente por la iniciativa (una idea convertida en proyecto y plasmada en la práctica) en el que siempre hay un creador o un núcleo reducido de creadores/fundadores.

¿Cuál es la relación entre emprendimiento y formación de postgrado?

En primer lugar, la formación para preparar profesionales para que estén en condiciones de desempeñarse con éxito en el ámbito empresarial, siempre ha sido el objetivo fundamental de las escuelas de negocio. Pero también es cierto que justamente por el tipo de formación que se les brinda a los estudiantes de postgrado, está diseñada para prever el aprendizaje no solo de gestión, sino de todas aquellas personas que tienen ese espíritu empresarial (la iniciativa) del emprendimiento, y esperan el momento para poder iniciar y administrar su propio negocio. Por tanto, hemos visto programas desde NUESTRA REDACCIÓN, muy enfocados al emprendimiento en escuelas de negocio de todo el mundo, enfatizando en aquellas competencias afines al emprendimiento, pero especialmente al lado práctico. Sin duda los alumnos que cursan un MBA están con una gran ventaja sobre otros profesionales que no hay elegido este camino, porque los programas actuales de los MBA preparan justamente para que de la teoría y el conocimiento se pase a la implementación y buen uso de todas y cada una de las herramientas de gestión.

El proceso de planificación empresarial en el espíritu empresarial en general, ayuda a un empresario a identificar exactamente lo que debe lograrse para construir la empresa

 

¿Cuál es la relación entre un emprendedor y un plan de negocios?

El proceso de planificación empresarial en el espíritu empresarial en general, ayuda a un empresario a identificar exactamente lo que debe lograrse para construir la empresa y qué recursos humanos y financieros se requieren para implementar el plan. Es una herramienta de planificación que ayuda a cualquier organización, pero muy especialmente a las start-ups que tienen que señalar muy bien el camino hacia dónde se dirigen, habida cuenta, que es bastante frecuente que una vez iniciada una strart-up, se hagan varias correcciones del rumbo original para adaptar esa idea creativa (el proyecto de uno o unos pocos) y encajarlo en la realidad del mercado de ese momento.

¿Cuál es la diferencia entre las start-ups y los negocios en general?

Las start-ups quieren crecer con el objetivo de irrumpir en el mercado. Las pymes, por otro lado, se crean con el propósito de emprender y atender un mercado local y, por tanto, no están preocupadas por el crecimiento a gran escala.

¿El emprendimiento es una start-up?

Sin embargo, es posible ser emprendedor sin ser el fundador de una start-up. Si bien tanto el fundador de una start-up como el emprendedor inician un nuevo negocio, la principal diferencia está en la empresa en sí. Una start-up es innovadora y escalable. Con suerte, esta combinación significa que es disruptiva.

¿Es lo mismo formación empresarial que emprendimiento?

El espíritu empresarial es tener la predisposición para que una persona no quiera depender de un empleo por cuenta ajena, convirtiéndolo en propio gracias a su autosuficiencia y confianza en su proyecto y visión de los negocios. En cuanto a lo que implica la formación empresarial que se adquiere es por dos vías: la que se adquiere a través de diversos programas de las escuelas de negocio; la que se adquiere por la propia experiencia en cualquier puesto de trabajo. El peso de la formación dado en las escuelas es el que conduce a la adquisición de las habilidades, actitudes y conocimientos necesarios tanto para el empleo remunerado (por cuenta ajena) y la autosuficiencia (el emprendimiento). En el primero, cuando se trabaja en una empresa, esa formación le permite al candidato escalar posiciones y hacer carrera. En el segundo, poder emprender un negocio convencional o iniciar junto a otro pequeño grupo de emprendedores una start-up.

Un “hub” de emprendimiento es un espacio donde los emprendedores trabajan juntos, colaboran y forman una comunidad. Su influencia es, a veces, tan grande que convierten a las ciudades donde se instalan en centros punteros de emprendimiento

 

¿Cómo afecta la escuela al desarrollo empresarial?

A pesar de los casos reportados ocasionalmente en los medios de comunicación de todo el mundo, sobre emprendedores exitosos que abandonaron sus estudios en una etapa temprana, lo que se sabe de todas las investigaciones hechas hasta el presente, que un mayor nivel de formación puede ayudar a los emprendedores, al mejorar sus capacidades para detectar y evaluar oportunidades de negocios, aumentando su conocimiento y su capacidad de comprender mejor el entorno.

Las escuelas de negocio como un Hub de ecosistema emprendedor

Un “hub” de emprendimiento es un espacio donde los emprendedores trabajan juntos, colaboran y forman una comunidad. Su influencia es, a veces, tan grande que convierten a las ciudades donde se instalan en centros punteros de emprendimiento.

La misión de los “hubs” es unir a las personas, conseguir que generen sinergias e impulsarles en su avance a través de charlas, talleres, laboratorios de innovación, etc. No son un conjunto de oficinas al uso. Más bien, comprenden un espacio diseñado para que los emprendedores trabajen en un lugar atractivo e interactúen con el resto de los usuarios.

Indudablemente, un “hub” es una opción muy interesante para iniciar un negocio y aligerar los gastos. Es más barato que alquilar unas instalaciones y, además, tiene el atractivo de permitir participar en las actividades y los networkings, que favorecen sinergias para enriquecer el proyecto. Sin embargo, no deja de ser una gran ayuda para aquellas empresas que quieran crecer y necesiten apoyo.

Las Start-ups pequeñas son diferentes, que van desde empresas individuales y asociaciones hasta pequeños equipos, estas empresas emergentes están felices de permanecer como empresas emergentes mientras venden sus productos y servicios

 

La contribución de las partes interesadas

Lo que se reconoce cada vez más es que establecer un ecosistema de emprendimiento sostenible de alto impacto requiere que todas las partes interesadas colaboren y contribuyan.

Cualquier escuela de negocio pueda alcanzar el estatus de centro del ecosistema emprendedor (o formar parte de él) en la medida que tenga acuerdos con otras universidades y centros de investigación, así como con empresas, cámaras empresariales, etc., con la finalidad de que sean incubadoras de ideas y proyectos para que la relación escuela de negocios-empresas-estudiantes de postgrado tengan un impacto real en la sociedad.

O sea, que uno de los objetivos es que la escuela actúe como centro del ecosistema empresarial con la finalidad de estimular el desarrollo económico, generar empleo y crear empresas innovadoras basadas en tecnología o empresas de servicios. Aquí es dónde aparecen las start-ups, porque siempre habrá alumnos de MBA o de otros programas, con proyectos muy ambiciosos que tendrán futuro en la medida que puedan implementarse, para lo cual el apoyo de la comunidad empresarial de la región en lo que este hub se produce es fundamental.

Es imperativo que exista una sólida colaboración entre las partes interesadas clave para lograr el éxito en la construcción de un ecosistema empresarial eficaz. Sin duda, en los últimos años, ha habido un progreso empírico de las escuelas de negocio hacia lo que puede denominarse “el logro de un ideal empresarial“, que se describe como la adopción de un modelo en el que universidad/escuela (cualquiera de las dos)-industria-gobierno (nacionales y/o regionales) persigan el necesario desarrollo regional a través del apoyo a las nuevas iniciativas empresariales, fundamentalmente aquellas de índole tecnológica.

La noción relativamente nueva de un ecosistema emprendedor puede verse como la unión de redes culturales localizadas, capital de inversión, universidades y escuelas de negocio, así como las políticas económicas activas que crean entornos que apoyan las empresas basadas en la innovación.

Aunque la investigación en este campo es reciente, se ha establecido que los componentes de la educación empresarial, la incubación de empresas y la formación de acuerdos de asociación entre las partes interesadas en las que juega un papel vital la escuela de negocios, esté o no vinculada a una universidad, esta relación armoniosos y perfectamente calibrada en cuanto a la participación de cada parte, es vital para la construcción de ecosistemas exitosos.

¿Cuáles son los tipos más comunes de start-ups?

Con frecuencia se trata como una palabra de moda entre las empresas. Pero a pesar de la creencia popular, el término start-up no está reservado solo para las empresas tecnológicas rudimentarias de Silicon Valley.

Entonces, ¿qué constituye una startup? En resumen, suelen ser empresas que tienen las siguientes características:

– Están compuestas por lo general por menos de 30 empleados.

– Cuentan con financiación a través de inversores externos y también de préstamos.

– Todavía no son consideradas empresas como se la entiende en su acepción general, o sea, con la trayectoria y madurez empresarial, ya que por lo general, no están listas para ser compradas, aunque ya están anticipándose a cuáles podrán ser los movimientos del mercado en un futuro próximo en ese sector de actividad.

Diferentes enfoques para escalar

Hay cinco tipos comunes de nuevas empresas en una variedad de industrias, todas las cuales tienen diferentes enfoques para escalar.

– Start-ups pequeñas.

– Startups comprables.

– Startups escalables.

– Startups derivadas.

– Startups sociales

¿En qué se diferencian?

1º) Start-ups pequeñas.

Son empresas independientes con iniciativa propia y equipos pequeños

Usando los criterios anteriores, la startup promedio tiene más en común con su tienda familiar promedio que con Google o Apple.

Y sí, la distinción entre una start-up y una pequeña empresa es un poco confusa. Quizás es por eso que tanta gente usa los términos indistintamente.

La mayoría de las nuevas empresas tienen algún tipo de finalidad más importante que la de ser compradas o recibir una inyección de efectivo.

Las Start-ups pequeñas son diferentes, que van desde empresas individuales y asociaciones hasta pequeños equipos, estas empresas emergentes están felices de permanecer como empresas emergentes mientras venden sus productos y servicios.

Y aunque están interesados ​​en crecer, crecen a su propio ritmo. Estas nuevas empresas a menudo son autofinanciadas, lo que significa que hay menos presión para escalar lo antes posible o estar en deuda con las necesidades inmediatas de los inversores.

Pero algunas start-ups son más fáciles de escalar que otras. La mayoría de las aplicaciones comerciales y de consumo son ejemplos de nuevas empresas escalables: una vez que han creado entusiasmo y una base de usuarios, se vuelve más fácil adquirir nuevos clientes. Es una especie de efecto bola de nieve

 

2º) Startups comprables.

Se corresponden siempre con negocios creados para ser comprados, por lo que el concepto se circunscribe a pequeños equipos que construyen un negocio desde cero y lo venden a un jugador más grande en su industria.

Este tipo de start-ups generalmente se asocian con software y tecnología. Lo más probable es que hayas visto titulares sobre gigantes como Amazon o Uber comprando nuevas empresas más pequeñas. Fusiones y adquisiciones como esta suceden todo el tiempo.

Ser comprado parece un trato bastante bueno, ¿verdad? Sin embargo, construir algo que valga la pena adquirir por millones (o miles de millones) es más fácil decirlo que hacerlo.

En primer lugar hay que considerar que hoy día la competencia es absolutamente feroz en cualquier industria de software, y son miles las nuevas start-ups con las que competir solo en B2B.

Además, hay que tener en cuenta que las start-ups recién creadas no necesariamente tienen que ser rentables para ser compradas (y muchas no lo son). Esto representa un riesgo considerable para los inversionistas, pero un riesgo aún mayor para los dueños de negocios que intentan vender una empresa que está perdiendo dinero.

Hay muchos creadores de aplicaciones independientes y pequeños equipos que pasan algunos años en un negocio que se vende a una empresa más grande

 

3º) Startups escalables

Corresponden a una categoría de empresas que buscan capital (o se escalan a sí mismas), siendo el factor común entre todos los tipos de start-ups es la necesidad de escalar.

Esto suena cierto, ya que sea una empresa con docenas de empleados o un grupo de cuatro personas que trabaje en el garaje de sus padres, independientemente de cuán grande sea la empresa de reciente creación, lo que prevalece es su capacidad de escalar, o sea desarrollo por el propio concepto tecnológico innovador por el cual fue creada.

Pero algunas start-ups son más fáciles de escalar que otras. La mayoría de las aplicaciones comerciales y de consumo son ejemplos de nuevas empresas escalables: una vez que han creado entusiasmo y una base de usuarios, se vuelve más fácil adquirir nuevos clientes. Es una especie de efecto bola de nieve.

Las nuevas empresas escalables hacen esto recaudando capital de inversores externos (piense: inversores ángeles, capitalistas de riesgo, socios comerciales, amigos, familia). Con el efectivo recién descubierto, pueden respaldar iniciativas de crecimiento para obtener más clientes y, finalmente, captar la atención de las personas dispuestas a comprarlos.

Sin embargo, hay nuevas empresas que pueden escalar continuamente sin una estrategia de salida tradicional. Además, las empresas que escalan y buscan capital no necesariamente tienen que recurrir a millonarios o multimillonarios para que esto suceda. De hecho, hay muchas nuevas empresas como que realmente lograron crecer a través de la financiación colectiva de clientes potenciales ansiosos.

4º) Startups derivadas

Corresponden a empresas que se ramifican de corporaciones más grandes. Y esto es así desde el momento que no todos los tipos de start-ups se construyen desde cero.

Una start-up derivada se explica por sí misma. En pocas palabras, son nuevas empresas que se ramifican de empresas matrices más grandes para convertirse en sus propias entidades.

Por ejemplo, se puede establecer un negocio derivado en un esfuerzo por que una empresa más grande ingrese a un nuevo mercado o interrumpa a un competidor más pequeño. Debido a que estas nuevas empresas actúan independientemente de sus empresas matrices, tienen libertad para hacer negocios y experimentar sin llamar tanto la atención y los analistas así como los críticos.

5º) Startups sociales: organizaciones sin fines de lucro y de caridad

Las empresas emergentes a veces son estereotipadas como obsesionadas con el crecimiento y hambrientas de dinero.

Dicho esto, algunas startups están diseñadas específicamente para hacer el bien. Las nuevas empresas sociales, que incluyen organizaciones benéficas y sin fines de lucro, escalan por el bien de la filantropía. Operan de manera similar a cualquier otra start-up, pero lo hacen con la ayuda de subvenciones y donantes.

¿Cuáles son los tipos más comunes de start-ups en la industria?

Para concluir, aquí hay un desglose rápido de los tipos más comunes de start-ups por industria. Aunque la mayoría de ellos están relacionados con la tecnología, definitivamente también hay oportunidades de inicio en campos más “no tradicionales”.

 

– Software (SaaS) y tecnología

– Marketing y publicidad

– Cuidado de la salud

– ESO

– Seguro

– Educación

– Bienes raíces

– Medio ambiente y energía

– Comercio minorista y comercio electrónico

– Blockchain y criptomonedas

 

Esta información ha sido elaborada por NUESTRA REDACCIÓN

 

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