Nuevas líderes para el mundo empresarial 1

El pasado año 2020 quedará en la historia reciente como el de la pandemia más destructiva en los últimos cien años a causa del Covid-19.

Pero también es cierto que la sociedad global ha tenido que emplearse a fondo para equilibrar la salud de los países del orbe con la continuidad de la actividad productiva y en general económica.

En el campo que nos compete, que es la enseñanza de postgrado, hemos estado sometidos a una auténtica prueba de fuego.

Desde las Escuelas de Negocio se viene trabajando duro en la formación de nuevos líderes empresariales y este rol debe continuar durante toda la década

Entonces es tiempo que nos formulemos algunas preguntas desde nuestra responsabilidad en la formación cuaternaria.

La primera de ellas, tiene una importancia capital independientemente de que haya o no una pandemia. Esta es: “¿Qué tipo de líderes necesita formar y desarrollar el mundo empresarial?

Y esta pregunta no surge sólo en el ámbito de la AEEN, sino es un clamor que se viene expresando en los últimos años, pero muy acentuada esta preocupación en los ejercicios académicos a partir de 2018-2019.

Entre las personalidades que se han preocupado por esta cuestión esta la de Mary C. Gentile a quién hoy le vamos a dar réplica.

Gentile es una consultora en Management Education and leadership development (Gestión de la educación y desarrollo de liderazgo). Ha sido investigadora, académica y administradora en Harvard Business School y actualmente directora del proyecto Giving Voice to Values Initiative (Dando voz a la iniciativa de los valores) y asesora senior programa Business and Society (Negocios y sociedad) de Aspen Institute.

Mary C. Gentile, Ph.D., es creadora / directora de Giving Voice to Values, profesora de práctica en la Escuela de Negocios Darden de la Universidad de Virginia, asesora principal del Programa Aspen Institute Business & Society, y consultora en educación gerencial y desarrollo de liderazgo. Entre muchos otros premios, Mary fue nombrada como una de las “100 personas más influyentes en la ética empresarial” de 2015 por Ethisphere, una de las “Top Thought Leaders in Trust: Ganadores del premio Lifetime Achievement Award 2015” por Trust Across America-Trust Around the World. Enero de 2015 y solo este año fue nombrada una de las “Mejores Mentes 2017” en liderazgo ético por ComplianceWeek.

Ella sostiene que en una “época de preeminencia de capital privado y creciente competitividad global, ¿deberían los líderes tomar riesgos y ser recompensados por concentrarse en los resultados finales?

Y agrega: “o, a raíz de los escándalos que involucran excesos individuales en medio de un “cortoplacismo” aparentemente ciego, ¿debería la próxima generación de líderes enfocarse en el espíritu de equipo y el desarrollo organizacional interno para aumentar la rentabilidad de los accionistas?”

Compartimos la respuesta que ella misma da a estas preguntas, como sigue:

Una de las principales preocupaciones de la formación de postgrado es la de acentuar el trabajo en equipo, el espíritu ético y comunitario así como un conocimiento profundo sobre las diferentes políticas de sostenibilidad

a) Desde ya que son motivo de preocupación para cualquier líder empresarial reflexivo. Por nuestra parte agregamos que vivimos un período excepcional como consecuencia del Covid-19, lo que en el cortísimo plazo en el que todas las instituciones, gobiernos y organizaciones de todo tipo, han tendio que moverse y operar sin tiempo suficiente para la reflexión.

Pero compartimos con ella el hecho de que en el campo de la formación de postgrado esta reflexión se venía haciendo pero agregamos por nuestra porpia experiencia que en algunos sectores se hacía oído sordo a pesar de nuestros empeños por actualizar y modernizar el sistema educativo de postgrado.

b) Ella dice que también se plantean cuestiones fundamentales para los educadores empresariales. Las escuelas de negocios se encuentran ahora en una encrucijada. Circunstancia que también compartimos, porque habrá que ver a la salida final de este túnel si el gran impacto del Covid-19 que ha trastocado todos los modelos de negocio para adaptarse a la famosa nueva realidad, sirven para impulsar definitivamente a un sector de la sociedad como es la enseñanza de postgrado al lugar preferente que debe tener y ser un referente en la clase política, o por el contario quedará inmersa en un limbo de indefinición al que la falta de programas de alta política a nivel de la UE y en cada uno de los países miembros, no acude en respuesta coordinada con planes y programas para relanzar el gran cambio que se requiere en la formación para los puestos de trabajo que requerirán capacitaciones diferentes y muy especializadas en 2022, 2023 y al menos hasta 2030.

La crítica de cómo se están formando los líderes

1º) El aspecto crítico en sí mismo referido a la formación

Ella dice que los críticos de fuera y, más vociferantemente, dentro de la academia, apuntan a la forma en que estas escuelas forman líderes.

Y a continuación agrega:

2º) Se encuentran fallos tanto en la filosofía como en los métodos

Y esto ocurre porque tanto en la filosofía como en los métodos: las escuelas de negocios, dicen, están excesivamente enfocadas en una concepción estrecha de empresa impulsada exclusivamente por la maximización a corto plazo de las ganancias de los accionistas.

Desde nuestra posición como AEEN que nos interesa velar por los beneficios empresariales, algo que es obvio, pero como ella dice, no a cualquier coste, por lo que entendemos su posición como la nuestra tiene que ir en línea con el análisis de sostenibilidad en el medio y largo plazo.  

La investigación, se quejan, está impulsada más por los requisitos de revisión de las revistas académicas que por las necesidades de los administradores. Porque, como ella dice y lo compartimos al 100%, en  vez de abordarse la complejidad del mundo actual todo queda restringido a un único valor o punto de vista.

Y esto desde la AEEN lo vemos no como un error metodológico, sino más grave aún: estratégico.

Porque según el punto de vista que compartimos, los investigadores evitan estudiar el desorden del mundo real de múltiples objetivos por la ficción prístina de estrategias que optimizan un único valor o punto de vista.

Vamos a replicar otra perla que ella introduce en la que se pregunta ¿Cuál es el resultado entonces? y se responde diciendo que “nos encontramos con una generación de MBA’s que no llegan a tener la capacitación requerida para administrar grandes corporaciones en el entorno complejo y multicultural al que nos enfrentamos en la globalización de los mercados actuales”. Y si bien este pensamiento es crítico y lo sostenemos también, se complementa con el siguiente que dice que “el resultado, dicen los críticos, es una generación de MBA que carecen de un sentido de cómo administrar corporaciones en el entorno complejo y multicultural de las empresas globales de hoy, y que no reconocen la forma en que las empresas encajan en el tejido más amplio de la sociedad”.

En este punto entra el entorno social más allá del mercado. Las cuestiones éticas y de responsabilidad social corporativa.

Claro está, que el pasado años 2020 y lo que va de 2021 la preocupación básica de los gobiernos y también de todas las instituciones empresariales, sindicales y por supuesto educativas, es que no se siga destruyendo el tejido productivo del país, lo que podría dar un golpe muy duro a la capacidad de seguir manteniendo niveles mínimos de formación de postgrado, no en cuanto a la calidad, porque respondemos por ella en la calidad dada a los diferentes programas de nuestros asociados, sino en cuanto a que el mercado quede reducido a un porcentaje que pueda hacer que la formación de postgrado atraviese una transición de dos o tres años en la cual no tenga peso alguno en la sociedad.

Por ello, desde la AEEN estamos siempre esforzándonos en que los miembros sigan en la tónica de actualización de programas, además de que la gran mayoría de nuestros socios operaban ya en un mercado online de cursos de postgrado.

Pero esta cuestión no es excluyente a si el estar al día en la formación online le da certificado de calidad en lo que hace. Al menos esto ocurre en un mercado abierto que es Internet y se puede ver todo tipo de cursos, lo que no significa que mantengan estos parámetros de calidad por los cuales nosotros exigimos a los miembros asociados.

Entonces, la cuestión, aceptar que una vez que dicho nivel de calidad está probado (en nuestro caso así está demostrado), es ver que otros ajustes y transformaciones se requieren. Y este el mensaje que queremos dar en la réplica que estamos haciendo hoy sobre qué tipo de líderes queremos formar y qué tipo de liderazgo necesita la sociedad en estos momentos de grave crisis sanitaria y económica de las cuales aún no hemos salido.

Antonio Alonso, presidente de la AEEN (Asociación Española de Escuela de Negocios) y secretario general de EUPHE (European Union of Private Higher Education).

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