La experiencia y el aprendizaje

Ya lo decía Jean Piaget, el gran pedagogo y metodólogo suizo, que sostenía que había dos formas de incorporar conocimiento: el conocimiento per se, o sea estudiando; el aprendizaje a través de la experiencia.

Y esto lo conocen y lo aplican muy bien las escuelas de negocios, con simuladores, “escape romos”, etc., en los que prevalecen los atributos que se clasifican dentro de lo que se consideran las soft skills o habilidades blandas: orientación a objetivos, trabajo en equipo, autocontrol emocional, empatía, adaptabilidad, gestión de los conflictos, creatividad.

Y cuando se produce este acercamiento a un mix entre habilidades blandas y duras (su capacidad técnica) de una persona, en un programa muy ajustado al objetivo que esta persiguiendo en su formación, también irá aflorando su capacidad de liderazgo, porque éste se aprende. No compartimos el criterio de que los líderes nacen, sino que se hacen. Al menos, en el tiempo actual, no se puede venir al mundo con la IA, machine learning y otros adelantos, bajo el brazo.

Creemos que esa llamada al aprendizaje a través de la acción está en el planteamiento inicial de todas las escuelas de negocios.

No en vano, han sido ellas las que han convertido el método del caso en la piedra angular de su formación: se estudia a fondo, en grupo, una empresa o situaciones concretas, y en torno a ese caso se articula la investigación y el debate. Lo que se pueda implementar y hacer por cuenta de cada alumno es lo que realmente se integra en su proceso de aprendizaje.

Quizás fuera de nuestro ámbito se esté poniendo más énfasis en el learning by doing, pero las escuelas de negocios siempre hemos tenido simuladores y concursos de simulación empresarial.

La importancia del Feed-Back

Emprender el camino del ensayo-error sin advertencia es dar muchos tropezones. Si la hay (consejo, sugerencia, entrenamiento adecuado, etc.), todo va más rápido. Se es más cauto cuando se hace lo contrario de lo que se le ha recomendado a una persona o a un equipo. Al fallar, se reflexiona, y este es el resumen de la filosofía con la que echaron a andar y que mantienen las escuelas de negocios. 

¿Qué alcance tiene experimentar el aprendizaje?

Es evidente que en toda relación social existen al menos dos actores. La enseñanza, quizás la relación social más importante después de la familia, también son dos los actores; de una parte el formador y de la otra los alumnos.

Pero con la tecnología actual, seguimos contando con esa relación social básica, aunque estén distanciadas geográficamente, porque en una pantalla de ordenador o cualquier otro dispositivo que se utilice, los alumnos estarán interactuando entre sí y con el formador.

Pero la tecnología mejora, aunque no reemplaza al profesor. La orientación que éste da, es crear las condiciones para que los asistentes a un curso online, por ejemplo, tengan la oportunidad de tener una vivencia compartida que los lleve a descubrir, conocer, crear, además de desarrollar destrezas y habilidades.

Su principal característica es que el actor central es el alumno, ocupando un papel protagónico en el proceso de aprendizaje, porque estará pensando, sintiendo y actuando para resolver problemas y enfrentando desafíos que la experiencia del aprendizaje plantea.

Experiencias de aprendizaje transformadoras

Me refiero cuando en un curso de master, se está transmitiendo y al mismo tiempo, formando, en lo que es un “proceso de aprendizaje profundo”. ¿Qué características tiene? Que es constructivo, pero además, significativo , ya que va más allá de la simple adquisición de conocimiento.

Son experiencias que cambian o transforman la vida de una persona. Basta ver el cambio de paradigma que se les produce a los alumnos en su visión de la vida, el mercado, las empresas, qué deben ofrecer cuando buscan su primer puesto de trabajo, cómo hacerlo, etc.

Y estas experiencias pueden ser a gran escala, caso de cómo ayudar a un alumno a alcanzar un objetivo profesional, gracias a dicha incorporación de conocimientos y experiencias, para poder acceder a un nuevo trabajo o ser promocionado en la empresa en la que trabaja actualmente. También, puede ser un objetivo mucho más concreto, como es mejorar el dominio de una tarea específica.

Experiencias de aprendizaje transformadoras impulsadas por la tecnología

Nos estamos refiriendo a un aprendizaje auténtico y significativo, donde los alumnos utilizan las herramientas digitales que les permiten asumir roles de creadores, solucionadores de problemas y trabajar junto a compañeros, coaches y otros mentores.

¿Con qué finalidad?

Para lograr cumplir unos objetivos programáticos que estén encaminados a que esta experiencia les habilite para situaciones similares en los lugares de trabajo.

Es un hecho que los alumnos utilizan Internet como fuente de información, a través de un buscador como Google y Wikipedia como enciclopedia.

La tecnología está en el centro de sus vidas, afecta cada aspecto de sus experiencias diarias e influye en todas sus decisiones. Durante los procesos formativos, sean presenciales u online, no se quiere formadores de enciclopedismo universal, sino auténticos facilitadores para que conviertan una experiencia de aprendizaje muy enriquecida con los siguientes atributos: activa, interactiva y divertida, en otras palabras: transformadora.

Utilizar la tecnología para reforzar el proceso de enseñanza-aprendizaje en el aula (presencial o virtual) es hoy más importante que nunca. 

Microlearning

El microlearning, también llamado rapid learning, es una metodología muy sencilla, que utiliza material muy resumido y concreto para que el alumno tenga una idea clara del conocimiento que va a incorporar y su utilidad.

Debido a la velocidad a la que nos tiene acostumbrados la innovación tecnológica y científica, es evidente que el conocimiento colectivo está en constante mutación y actualización. No sólo se transforma por la propia evolución, sino que muta porque abarca espacios que antes eran desconocidos. O sea, gracias a la innovación se multiplica la aplicación del conocimiento además de ese mismo conocimiento per se. Esta es la clave que debemos atender desde las escuelas de negocio.

El microlearning constituye una alternativa de aprendizaje que nos permite ofrecer lecciones concentradas, efectivas y de corta duración, que pueden ir de entre dos a ocho minutos. Su finalidad: la búsqueda de un resultado educativo específico para incorporar tanto conocimientos como su aplicación a casos muy concretos.

Estamos habituados como un mecanismo normal de aprendizaje, a utilizar los tutoriales que florecen cada vez más en YouTube, que van desde matemáticas pasando por idiomas y terminando en tareas de jardín. También hay una cantidad de estos vídeos de entre 4 ó cinco minutos hasta 15 ó 20, de todo tipo de temáticas que sirven para reforzar conocimientos o simplemente adquirir algunos nuevos en una materia de la cual se carecía información, incluso para alumnos de un master.

Este mecanismo de aprendizaje nos sirve de espejo para comprender una realidad que cada vez exige más información en menos tiempo, lo que no da a su vez la posibilidad de llegar a profundizar demasiado. Pero para pasar de contenidos extensos a cortos y precisos, se requiere lo siguiente:

– Diseñar contenido para necesidades puntuales de aprendizaje.

– Cambiar el modo de aprendizaje, de pasivo a activo. Esto significa que el alumno debe tomar acción e interactuar.

– Distribuir el contenido de la clase de modo que esté disponible siempre, en cualquier lugar. Especialmente se recomienda que el contenido esté disponible en dispositivos móviles.

El aprendizaje y el juego  

Lo que se da en llamar “gamificación” en los procesos de aprendizaje, opera gracias a la relación tan positiva que existe entre el entretenimiento-juego y proceso educativo-formativo, dependiendo el nivel y destinatarios de dicha metodología educativa.

Esta probado que facilita el logro de los objetivos de aprendizaje e influye decididamente en el comportamiento de los alumnos.

Antonio Alonso, presidente de la AEEN (Asociación Española de Escuela de Negocios) y secretario general de EUPHE (European Union of Private Higher Education).

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