¿Están adaptando las escuelas de negocio los enfoques de cómo van a ser los procesos de negociación en el futuro?

Desde NUESTRA REDACCIÓN hemos investigado qué medidas están tomando las escuelas de negocio a escala global para que sus respectivos enfoques estén en línea con los procesos de negociación que se irán integrando en un futuro inmediato y también a medio plazo.

Hay un hecho que nos llamó la atención, porque justamente en 1959 se producen en Estados Unidos dos informes financiados por dos fundaciones consideradas rivales, la Ford y la Carnegie, que describían a la mayoría de las escuelas de negocios estadounidenses como poco más que colegios vocacionales glorificados.

Una de las cuestiones centrales que deberán abordar las escuelas de negocio en la próxima dos décadas, será cómo van focalizar su enseñanza en relación a cómo van a ser los nuevos negocios del futuro. Mucha investigación, pero, además, aceleradamente aplicada.

 

¿A qué se debió esta categorización?

A que a estas instituciones de postgrado se les consideraba fuertes en los aspectos prácticos de la gestión, pero carentes del enfoque de investigación profunda que era la marca de las instituciones académicas serias.

“Cada vez más educadores empresariales están reconociendo que es insuficiente transmitir y aplicar el conocimiento actual. La función de la educación superior también es avanzar en el estado del conocimiento”, argumentaron Robert Gordon y James Howell en su informe respaldado por la Fundación Ford: “Una escuela profesional de negocios que aspire a un estatus académico completo debe pasar esta prueba”. Y para avanzar en cada época de la historia en cualquier campo de conocimiento, se requiere de investigación. Pero remarcamos desde la AEEN que debe tratarse de investigaciones serias.

Los hallazgos de 1959 impulsaron a las escuelas de negocios a tomarse la investigación más en serio, pero no parce que la tensión que siempre se ha generado entre la teoría y la práctica se haya resuelto desde entonces. Sí sabemos que se ha avanzado mucho en este sentido.

Ahora, mientras los académicos intentan encontrar su lugar en los debates que convulsionan a empresas e inversores sobre cómo hacer que el capitalismo sea más inclusivo, tanto el rigor como la relevancia compiten con una tercera prioridad: la responsabilidad.

Otro dato que hemos encontrado y nos parece de gran interés (este es más reciente) es que cuando un grupo de trabajo internacional redactó los “Principios de la educación en gestión responsable de la ONU” en 2006, sus autores observaron que ningún intento de transformar la educación empresarial tendría éxito sin desafiar los paradigmas de investigación que dominan la enseñanza en las escuelas de negocios. De ahí que la advertencia que hacían los impulsores de este estudio era que hasta ese momento (o sea 2006), la investigación abordaba la responsabilidad de la gestión centrada principalmente en la ética, los negocios y la sociedad, o la responsabilidad social corporativa. Pero advirtieron con mucha claridad que “la investigación que aborda el impacto de los negocios en la sociedad en general, los análisis críticos de las responsabilidades de la administración y los marcos para evaluar el desempeño a lo largo de las dimensiones no financieras siguen siendo una prioridad”. También es cierto que desde 2006 a la fecha se ha avanzado no demasiado en los programas y en las filosofías de las escuelas de negocio en este sentido de abarcar otras dimensiones que no sean las estrictamente financieras. Y esto se debe a que según lo que se deduce de la situación actual, es que son muy pocos los profesores, por ejemplo, de finanzas, en las principales escuelas de negocio del mundo, que piensan que la sustentabilidad sea un tema creíble.

Existen trabajos centrados en el impacto en el mundo real, desde los estudios de BI Norwegian Business School que se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU hasta el estudio de Nancy Landrum de la Universidad de Loyola, que mostró cómo pocos cursos de sostenibilidad preparan a los empresarios para las realidades del cambio climático. Sin embargo, algunos de los profesores dicen que la investigación a menudo sigue rezagada, en lugar de liderar, los cambios que está experimentando el capitalismo.

El nivel de formación y capacitación que brinden las escuelas de negocio tendrá que comprender tanto la enseñanza convencional como la incorporación de la utilización de IA y la gestión del big data, con la precisión que exigen los algoritmos que van a describir de manera total todos los movimientos y preferencias de los consumidores.

 

Bob Eccles, profesor visitante de “Management Practice de la Oxford’s Saïd Business School afirma que “a menos que establezcan su reputación por alguna etiqueta de marca de sostenibilidad, no van a cambiar”, se refiere a muchos colegas del ámbito académico, señalando que para aquellos que aún se hacen un nombre con un enfoque de investigación que no encaja perfectamente en las disciplinas principales como la estrategia, la gestión, las finanzas o el marketing, se hace un poco complicado penetrar en el núcleo de investigación en las escuelas de negocios. En otros términos: resistencia al cambio.

Cuando Tensie Whelan, expresidenta de Rainforest Alliance, se unió a la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York, fue con la condición de que estableciera un centro para apoyar la investigación seria sobre la sostenibilidad.

Ahora que dirige el Centro de Negocios Sostenibles de Stern, dice: “Estoy buscando diseñar una investigación que nos ayude a comprender mejor cómo diseñar mejor la próxima etapa del capitalismo”.

Un aspecto destacado de ese trabajo es una metodología novedosa llamada “Retorno de la inversión en sostenibilidad”, que muestra empíricamente qué factores impulsan el rendimiento empresarial sostenible.

La profesora Whelan también ha centrado su investigación en la investigación misma. En un artículo de revista que se publicará próximamente, ella y su colega Tracy Van Holt, analizan unas 65.000 publicaciones académicas para evaluar si la investigación refleja el mismo nivel de enfoque en la integración de la sostenibilidad en las operaciones centrales de la empresa que ahora vemos en la comunidad empresarial.

Descubrieron que hubo un aumento visible en la cantidad de tales estudios alrededor de 2015, pero concluyeron que la investigación aún no abordaba esta pregunta de manera integral.

Un obstáculo es la importancia de lograr que las investigaciones sean aceptadas por revistas prestigiosas

En 2006, el grupo de trabajo de la ONU concluyó que mientras las principales revistas mantuvieran su “predisposición natural” contra temas fuera de su ámbito tradicional, “sería desaconsejable que los profesores jóvenes invirtieran en caminos de investigación alternativos”, en clara referencia a que haciéndolo, pondrían en peligro su capacidad para llegar a los temas convencionales que sí se valoran en las investigaciones para ser publicadas.

El obstáculo de la publicación sigue siendo alto, dice el profesor Eccles: “Para que las personas obtengan un ascenso, deben publicar en las principales revistas, y eso es difícil”.

Estas preocupaciones, sin embargo, han dado lugar a varias iniciativas diseñadas para avanzar en la investigación que ofrece beneficios para la sociedad.

Sobrevivir y prosperar en la era de la IA

Anne Trumbore, que es la directora de “Wharton Online, The Wharton School, The University of Pennsylvania” hacía referencia en 2019 a cómo iban a ser las escuelas de negocio a dos décadas vista. Decía cosas muy interesantes, tales como:

– Las escuelas de negocios pueden sobrevivir y prosperar en una era de inteligencia artificial y automatización.

– Lo que enseñan las escuelas de negocios, cómo lo enseñan y a quién se lo enseñan cambiará drásticamente en las próximas dos o tres décadas.

– Los avances en inteligencia artificial y automatización alterarán drásticamente tanto el panorama empresarial como el educativo. No podemos predecir exactamente cómo evolucionará la educación empresarial, pero podemos decir que los métodos actuales de hacer y enseñar negocios cambiarán para siempre.

El marketing online irá sufriendo cambios sustanciales en función de la propia evolución de la IA, el bigdata y el desarrollo de nuevas aplicaciones que actualmente se desconocen, pero que sí sabemos modificaran sustancialmente las funciones de los puestos de trabajo como se están llevando en la actualidad

 

Cómo afrontar el cambio de paradigma

Anne Trumbore dice que las escuelas de negocio (siempre pensando en un futuro mediato) tendrán que estar muy atentas a tres factores claves:

a) Expandir su base de estudiantes para incluir empleados que quieran seguir siendo contratables.

b) Llegar a corporaciones que quieran brindar educación a sus empleados.

c) Llegar a estudiantes de todo el mundo que quieran seguir siendo competitivos en sus propios mercados laborales.

Las escuelas tendrán que trabajar en el desarrollo de contenido en áreas que son más lentas para ser interrumpidas por la IA: liderazgo, ética, comunicación, recursos humanos e impacto social, entre otras.

Pero también sostiene que las escuelas de negocio deben desarrollar la competencia en el trabajo con múltiples tecnologías para brindar experiencias de aprendizaje efectivas y atractivas, ya sea que se brinden utilizando plataformas mejoradas con IA o a través de dispositivos móviles.

En el presente (coincidimos con ella en base a nuestra investigación), las escuelas de negocios producen dos bienes sociales: conocimiento y estudiantes formados. Agregaríamos nosotros: capacitados, ya que este es otro de los objetivos históricos de las escuelas de negocio.

La producción de conocimiento, en la forma de investigación del profesorado, tradicionalmente requiere mucho tiempo para desarrollarse, llega solo a unos pocos y rara vez es rentable. La mayoría de los ingresos proviene de la matrícula.

Pero justamente, en el futuro, “la producción de conocimiento será más rápida, se distribuirá ampliamente y será un centro de ganancias igual o mayor que la matrícula. La nueva beca empresarial se distribuirá globalmente y a escala para nuevas audiencias que nunca pondrán un pie en el campus”. No podemos estar más de acuerdo.

También coincidimos en que son muchas las escuelas de negocio que han desarrollado sólidas capacidades de distribución para atraer nuevas audiencias. En el caso de la escuela de negocio Wharton, tiene una estación de radio, una prensa digital, un diario de negocios, una próspera iniciativa en línea con más de 225 000 inscripciones pagadas o de ayuda financiera, un importante negocio de educación ejecutiva y tres tipos de programas: de grado, o sea licenciatura, MBA y executive MBA ejecutivo. Y aclara que “muchos de nuestros pares ofrecen programas similares en mayor o menor medida. Como grupo, seguimos respondiendo al advenimiento de las nuevas tecnologías y la creciente necesidad de educación empresarial más allá del título. El próximo desafío será cómo abordar el cambio drástico en el conocimiento que necesitarán los estudiantes y cómo esperan recibirlo”.

Es interesante su percepción sobre este futuro mediato al cual se refiere en cuanto al impacto que tendrá en las escuelas de negocio, que si bien no se sabe con certeza el tipo de negocios (y por supuesto modelos de negocio) que habrá a unos años vista, es evidente que habrá impulsores del cambio real que se va a producir en las empresas, sociedad en general y por supuesto, en las instituciones de postgrado.

El crecimiento de las capacidades de la inteligencia artificial y la automatización transformará algunas industrias, creará otras nuevas y eliminará otras. Esta criba (ajuste de la economía y los mercados) es un proceso natural que siempre ocurre a lo largo de la vida de los ciclos económicos. Pero también es casi seguro que habrá menos trabajadores del conocimiento, más trabajos de servicios mal pagados y más monopolios.

Más análisis y con mayor precisión

La mayoría de los tipos de análisis empresarial, desde el financiero hasta el de marketing y el comportamiento, se realizarán con mayor precisión y por menos dinero mediante un algoritmo. La mayoría de las decisiones comerciales serán simuladas y optimizadas por máquinas. Las empresas exitosas no serán evaluadas por el tamaño de su fuerza laboral, sino por el tamaño de sus conjuntos de datos y la precisión de sus algoritmos. Un porcentaje significativo de los trabajos que los estudiantes de hoy en día van a aprender a la escuela de negocios ya no existirán.

El aumento de la automatización

Anne Trumbore cree que junto a una mayoría de expertos que predicen que el aumento de la automatización significará menos puestos de trabajo en general, con el resultado principal de que la riqueza se concentrará en manos de unos pocos. Razón por la que las escuelas de negocio ciertamente desempeñarán un papel en la preparación de los estudiantes para esos trabajos, suponiendo que puedan diseñar un plan de estudios relevante y contratar expertos para enseñarlo. Pero para que las escuelas de negocio tengan valor en el futuro, tendrán que cambiar lo que enseñan y cómo lo imparten.

El cambio de hoja de ruta

La tradición actual de estudiar las prácticas de gestión de la era industrial y de Internet proporcionará un contexto histórico importante, pero no ofrecerá una hoja de ruta para el éxito en el futuro. La experiencia de la facultad en campos donde las máquinas superan a los humanos será menos valiosa. Los nuevos temas y problemas críticos para el éxito empresarial pueden surgir más rápido que el ciclo actual para la creación y difusión del conocimiento de la facultad, por lo que los profesores de estos temas pueden no ser académicos tradicionales. El papel de un miembro titular de la facultad como experto en contenido disminuirá, mientras que se ampliará el papel de los miembros de la facultad como mentores, guías y maestros.

La formación a diez años vista requiere reconsiderar los contenidos curriculares convencionales, introducir mucha investigación académica en relación a las nuevas facilidades que la NT’s nos brindan y desarrollar nuevos métodos de aprendizaje acordes con los recursos de IA y otras tecnologías de las que se vaya disponiendo.

 

Experiencias de aprendizaje

De manera crítica, las escuelas de negocio tendrán que crear experiencias de aprendizaje que puedan diferenciarse del aprendizaje personalizado y adaptable de contenido que la IA puede proporcionar. Durante la última década, hemos visto el poder de la tecnología para democratizar la educación empresarial. La IA no solo mejorará la entrega de este contenido, sino que también puede crear experiencias de aprendizaje con las que las escuelas de negocio no pueden competir.

Educación online de alta calidad

Para que las escuelas sigan siendo competitivas, tendrán que invertir mucho en la capacidad de crear educación en línea de alta calidad que se pueda combinar con métodos de entrega basados ​​en IA, así como aprendizaje experiencial de alto contacto que sea relevante para la economía del mañana.

Resolución de problemas sociales

Durante sus estudios, los futuros MBA deben trabajar para resolver problemas sociales, no solo corporativos. La actual desigualdad de ingresos es bastante claro que, no desaparecerá así como así, seguramente empeorará y pronto se convertirá en un problema comercial y social. Las escuelas de negocio deben comenzar a preguntarse qué contenido ofrecerán para preparar a los estudiantes para enfrentar los costes de hacer negocios en un contexto de extrema igualdad de ingresos y malestar social. Los cursos sobre inversión de impacto, emprendimiento social, ética empresarial y legal, y las habilidades blandas de comunicación, negociación e influencia serán más valiosos.

Dejar de pensar en los estudiantes como estudiantes

No es la primera vez que se focaliza la cuestión de la educación de postgrado poniendo en el centro del debate el llamado “aprendizaje permanente”, porque o se comprende que en la actualidad y más aún en el futuro, un estudiante que después se convierte en ex –alumno de postgrado tendrá que seguir esforzándose en aprender durante toda su vida, especialmente durante sus años en activo. La única manera de seguir siendo competitivo y contratable por empresas que a su vez quieren ser más competitivas.

Debido a que la producción de conocimiento será más rápida y se distribuirá más lejos que nunca, los estudiantes esperarán que su escuela les proporcione el conocimiento relevante que necesitan a lo largo de su vida laboral.

Las escuelas de negocio pueden desempeñar un papel fundamental en un mundo altamente automatizado impulsado por IA. Para lograr este objetivo, tienen que hacerse más adaptables y sensibles a las nuevas formas de hacer negocios. Para empezar, deben abordar las consecuencias sociales de esos nuevos enfoques. Pueden comenzar ampliando sus ofertas de cursos, servicios profesionales y base de estudiantes, y volverse competentes en los nuevos métodos tecnológicos de entrega.

Esta información ha sido elaborada por NUESTRA REDACCIÓN

X