Desde la posición de profesor de escuela de negocio y más allá

Desde NUESTRA REDACCIÓN hemos estado investigando qué es lo que los profesores destacados, todos ellos expertos en negocios, están haciendo para que sus clases sean auténticas experiencias para los alumnos. Digamos, que la cosa va por el relato de historias, que tienen un fondo verdadero, que están llenas de testimonios útiles para el aprendizaje.

 

Relatar historias no solo es un método de aprendizaje de gran utilidad en las escuelas de negocio, sino que también es una manera de fomentar el pensamiento creativo

Aunque como veremos más adelante, también habrá historias falsas pero que contengan un fuerte contenido pedagógico.

Pero en primer lugar vamos a ver por qué es importante contar historias como parte de la metodología en las escuelas de negocio. Es que una narración por más simple que sea, pero que esté bien relatada y mantenga los aspectos básicos de la realidad cotidiana en el trabajo de las empresas, ayuda a los estudiantes a conectarse y comprender cómo funcionan las empresas en general (más allá de un caso particular que se pretenda analizar con el relato) y lo que representa dicha narración en cuanto a destacar el encaje entre mercados y organizaciones. Esto implica aprender más sobre los valores competitivos, las estrategias, etc.

Es la manera perfecta de transmitir la historia de una marca, y es justamente en estas situaciones en la que ayuda a los estudiantes de postgrado a sentirse más conectados porque obtienen una comprensión más profunda de ese algo especial que representa el valor de una marca.

¿Por qué contar historias es importante para la ética?

Sin duda nos enseñan lecciones y moralejas, porque de los relatos afloran personas (ciertas y que existen o han existido), lugares y no menos importante las ideas, o sea, el pensamiento estratégico que movió los hilos de la empresa bajo relato (análisis).

En cualquier programa de postgrado a sus asistentes, sea de manera presencial o de forma online, les está dando modelos a seguir y aunque parezca una exageración, héroes a los que aspirar (es frecuente que los estudiantes de postgrado se miren en el espejo de líderes empresariales que les gustaría emular).

Los negocios no dependen únicamente de números y fórmulas. Los conocimientos técnicos tienen también un sustrato sobre cómo plantear estrategias, cómo dirigir personas, cómo hacer más eficiente un departamento y en general cómo lograr un nivel de compromiso y satisfacción del personal

 

¿Cuáles son los beneficios de contar historias?

No podemos hacer una lista de beneficios de manera taxativa, sino meramente enunciativa, por ejemplo:

– Inculca virtudes.

– Incrementa las habilidades de escucha.

– Fomenta la imaginación para crear situaciones y simulaciones.

– Mejora las habilidades de comunicación.

– Ayuda a agudizar la memoria de los negocios.

– En términos generales, facilita el aprendizaje.

Revisando uno y otro sitio para encontrar claves sobre la importancia de las historias en la enseñanza de postgrado, por ejemplo, el sitio

https://virtualspeech.com/blog/importance-storytelling-business

en diciembre de 2018 señala cosas interesantes como:

– Los seres humanos siempre han contado historias y son una parte vital de nuestra comunicación diaria, pero las historias tienen un significado que va más allá del valor del entretenimiento.

– La narración es una gran habilidad comercial y, cuando se implementa de manera efectiva, puede impulsar un negocio de varias maneras, como mejorar la lealtad del cliente, crear una estrategia de marketing sólida, aumentar las ganancias, etc.

Nos parece interesante esta posición porque resalta aspectos en lo que coincidimos desde NUESTRA REDACCIÓN, tales como:

– La narración transmite propósito y los negocios con propósito se notan y ganan la lealtad de los consumidores.

– Cuando a un emprendedor se le ocurra una idea para su negocio, habrá una historia detrás de ella, ya sea que tenga que ver con el desarrollo de un nuevo producto o con el crecimiento de su negocio.

Por ello, para los estudiantes de postgrado que un profesor cuente una historia y proporcione el contexto para que tanto clientes como alumnos de postgrado (cualquier interesado en los productos/servicios de esa empresa del relato) comprendan por qué vale la pena comprar/invertir en su servicio o producto. Y esto es aprendizaje puro.

La idea del profesor y el relato ha sido creada para resolver un problema, así que cuente la historia de cómo se vio afectado por este problema y cómo esto lo llevó a ese producto/servicio. Asegúrese de hacer que la audiencia se relacione con la historia mediante el uso de situaciones de la vida real, ya que esto hace que sea más fácil ver por qué sus productos agregarán valor a sus vidas.

El uso de la narración de esta manera ayuda a la audiencia a conectarse con el profesor, surge una confianza especial sobre la percepción de ese relato que van comprendiendo también el ámbito en el que dicha marca o empresa de mueve. Cuál es su cultura corporativa, sus puntos fuertes y débiles, sus estrategias comerciales en los últimos años, etc. Cuando la historia que se cuenta se hace fácil de comprender tiene el beneficio adicional de que pueda ser identificada con otras situaciones similares que conoce el alumno o que ha estudiado, en definitiva, es parte del aprendizaje.

El relato no tiene que ser exclusivamente verdadero, siempre y cuando, la base del mismo esté sustentada en cuestiones de metodología apropiado para la materia bajo estudio

 

Historias verdaderas/falsas

También nos ha resultado de sumo interés el sitio

https://www.teachingenglish.org.uk/article/true-false-stories

en el que hace referencia a la compatibilidad de historias verdaderas y falsas.

Es una actividad muy efectiva para el aprendizaje de postgrado, la manera de cómo se cuenta una historia, al mismo tiempo que se intercambian también relatos personales (experiencias profesionales) de los alumnos.

Según este portal British Council de la BBC, esta “actividad de hablar es muy efectiva para practicar cómo contar historias y aprender cosas fascinantes sobre tus alumnos. No necesitas ningún material para esto, solo una historia inventada que estás listo para contar”.

El procedimiento nos parece fascinante para que los alumnos en un curso de MBA distingan con claridad qué es genuino en un relato y qué es falso. Porque lo que admite esta manera de enseñanza es relatar una historia a los estudiantes que sea interesante sobre la propia experiencia profesional del profesor, describiendo con lujo de detalles lo que sucedió y por qué sucedió. Al final de la historia, hay que concederles la oportunidad de hacerle preguntas sobre todo el relato. Finalmente, la pregunta del millón a los alumnos: ¿es esta historia verídica o es falsa?

También este sitio nos dice que es interesante dividir a los estudiantes en grupos (dependiendo cuántos grupos y qué cantidad de miembros tiene cada uno, en función de si es presencial o de forma online). Pero lo interesante, es que a los estudiantes después de haber vivido la experiencia del relato del profesor, se les encomendará que preparen cada grupo sus historias para otra clase. Unas podrán ser verdaderas y otras falsas (la solicitud de esta categoría dependerá del número de grupos). “Lo importante es que las historias falsas deben ser realistas y las historias verdaderas deben ser inusuales”, un matiz que nos parece interesante.

¿Cuál es la tarea del profesor?

Estar disponible para ayudar a los estudiantes con el lenguaje de las historias e ir tomando notas para que al final, en la sesión en la que se haga un feed-back conjunto, se puedan aprovechar todas las observaciones y todos los errores, lo que fortalece el aprendizaje.

Algunos profesores que han destacado con esta metodología

Desde medios tan importantes como es el Financial Times y en un reportaje muy interesante y reciente (diciembre 2021) se da espacio y voz a profesores de importantes escuelas de negocio sobre los que comentaremos a continuación. Pueden ver este artículo en

https://www.ft.com/content/e217166d-9554-403f-b5ef-8ad1580628ca

Para hacerlo más fácil a nuestros seguidores de la Web de la AEEN, vamos a hacer una síntesis de algunas de las opiniones vertidas.

Es el caso del profesor Bertrand Monnet que dice “que otros académicos pueden seguir su ejemplo y convertir una clase en una historia amigable para los medios”. Enseña “Gestión de riesgos penales” y llega a crear situaciones tales como una reunión en México entre Monnet y y un miembro del cartel de la droga de Sinaloa. Todo este esfuerzo lo ha llevado a convertir en documentales estos relatos (dos episodios de 70 minutos) que se llama “Le Business du Crimecoproducidos por CinéFrance Studios y KM y transmitidos por el canal de televisión francés RMC Story en 2021.

Dice Monnet que su pedagogía se basa en el estudio de casos reales del crimen organizado, que si bien hay muchos libros de texto que son esenciales, pero no suficientes. “Es importante saber de los delincuentes cómo eligen sus objetivos o cómo blanquean su dinero. Muestra la realidad y es mucho más impactante”.

La importancia de que se dividan en grupos de trabajo para relatar sus propias historias y que los otros grupos descubren si son ciertas o falsas, al mismo tiempo que al final de las exposiciones se haga un feed-back en la búsqueda de errores, necesarios ajustes, etc.

 

Monnet ha escrito sobre el negocio del crimen para los periódicos y revistas franceses Le Monde, L’Express y L’Expansion y realizó otro documental sobre piratas somalíes para el canal francés Canal+ en 2016.

Sin duda ha habido un cambio de paradigma, ya que todo tipo de aprendizaje online durante la pandemia ha facilitado que muchos profesores introdujeran sus historias de manera de crear un ambiente de experiencia real en el cual ellos se sienten cómodos y los alumnos también experimentan una experiencia muy positiva fuera del ámbito convencional de las aulas y salas de conferencias. Actualmente la NT’s permiten a cualquier profesor hacer por sí mismos y llegar a ser protagonistas de historias que hace una década atrás dependían de cursos masivos abiertos en línea. Hoy son dueños de sus propios canales de medios.

Otro caso interesante es el de Oluwasoye Mafimisebi, profesor titular de gestión estratégica en la Escuela de Negocios Leicester Castle de la Universidad De Montfort en el centro de Inglaterra, que usaron YouTube para ayudar a los estudiantes a superar la pandemia. Las conferencias que sube a su canal, YouTube Professor, han recibido más de 20.000 visualizaciones. Y un canal de YouTube de conferencias sobre finanzas de David Hillier, decano ejecutivo de la Escuela de Negocios de la Universidad de Strathclyde en Escocia, ha atraído más de medio millón de visitas.

Otros profesores han elegido los podcasts. “Necesitamos influenciadores académicos”, dice Alberto Alemanno, profesor de HEC París, presentador del podcast Citizen Lobbyist y fundador de The Good Lobby, una organización sin fines de lucro que ayuda a los ciudadanos y otras organizaciones a contrarrestar la influencia de grupos de intereses especiales.

“Pero los académicos no estamos capacitados para relacionarnos con el público en general. Ni siquiera es lo que la mayoría de las universidades esperan que hagamos. Al narrar las historias de personas que presionan por el bien, mi podcast tiene como objetivo inspirar a nuestros estudiantes y otros oyentes a desempeñar su papel en los desafíos más controvertidos que enfrentan nuestras sociedades en la actualidad”.

En Italia, los profesores de la MIP Politecnico di Milano School of Management Antonella Moretto y Davide Chiaroni copresentan Innovators’ Talks, un podcast en el que entrevistan a empresarios, gerentes y directores ejecutivos dos veces al mes. Con el respaldo de la revista Forbes Italia, el podcast fue propuesto por primera vez por uno de sus ex alumnos del MBA ejecutivo, que había lanzado un negocio de audio digital.

“Después del lanzamiento, Forbes se puso en contacto con nosotros, quienes estaban interesados ​​en una asociación y en compartir nuestros podcasts en sus canales”, dice la profesora Moretto, quien agrega que el podcast permite a los estudiantes escuchar historias de innovación de diferentes campos. “A través del podcast, aprendes innovación sin darte cuenta de que estás aprendiendo algo nuevo”.

Ella admite que hacer podcasts es muy diferente a lo que están acostumbrados los académicos de las escuelas de negocios, desde el breve tiempo de espera y la importancia de hablar sin rodeos hasta la naturaleza informal de las conversaciones. “Recomiendo encontrar un socio confiable”, sugiere.

Desde la AEEN estamos persuadidos de que los profesores de todas las escuelas asociadas han aprovechado la experiencia límite a la que nos ha forzado la pandemia, en haber apelado a la creatividad más que nunca, porque lo presencial quedó absolutamente parado y la formación online, pasó a ser la forma, por lo que este tipo de metodología se convirtió en una de las más útiles para el aprendizaje.

Esta información ha sido elaborada por NUESTRA REDACCIÓN

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