Desafíos comunes al que se enfrenta un estudiante de MBA

Obtener una maestría no es un paseo por el parque, sino una auténtica demostración de capacidad y voluntad de trabajo. Elegir un curso de postgrado no está exento de enfrentarse a una serie de dificultades.

Desde NUESTRA REDACCIÓN hemos creído conveniente informar a los candidatos a cursos de postgrado cuáles son los desafíos más habituales a los que van a enfrentarse.

Dividimos estos desafíos en las siguientes cinco categorías:

a) Falta de motivación.

b) Mala gestión del tiempo.

c) Insuficiente apoyo del tutor y/o supervisor.

d) Falta de resolución y de orden para la redacción de los trabajos especiales solicitados por los profesores, así como del trabajo de fin de curso.

e) Estrés por la incertidumbre de la fecha de graduación y las oportunidades laborales.

Debemos también decir que a partir del Covid-19 que afectara gravemente toda la actividad educativa, ahora que se está saliendo de la pandemia y se está volviendo a la normalidad, igualmente nunca las cosas serán como antes, y habrá que acostumbrarse más que nunca a una actividad online y en el mejor de los casos tipo híbrida.

Pero también se presentan otros obstáculos para el estudiante de postgrado que le generan emociones negativas en el proceso de aprendizaje y desarrollo al que se enfrentan los estudiantes graduados que van a realizar un postgrado, así como los profesionales que ya han cursado el postgrado y están aclimatándose a su nuevo puesto de trabajo.

Nos referimos a ese sentido de pertenencia que toda persona necesita, cuando está en un grupo de trabajo (equipo en una empresa) o grupo de estudio (en un postgrado), porque cuando se culminan los estudios y se enfrentan a la realidad del mercado esta pertenencia se desvanece y tienen una especie de aislamiento porque es como si estuvieran en tierra de nadie.

Esto dura poco tiempo, porque van a ser miembros de un departamento y/o equipo de una empresa, pero igualmente querrán seguir sintiéndose parte de aquel grupo de postgrado, por eso es conveniente mantener los contactos, formar parte de un proyecto educativo en la escuela de negocio, investigar, publicar artículos, etc.

Cuando hablamos de ausencia de identidad de equipo, por ejemplo, en pleno curso de postgrado, es posible que los que forman parte no se sientan mutuamente responsables de los objetivos del equipo, posiblemente debido a una mala comunicación, o no haber predispuesto a los alumnos a una participación y de ayudar a hacer crecer su sentido de colaboracionismo profesional, como deberían tenerlo en cualquier puesto de trabajo.

También obstáculos habituales pueden ser carecer de interés en la participación, no alentar la creatividad o sentir que el liderazgo proveniente de profesores y dirección académica es mejorable.

Es evidente, que las escuelas de negocio por lo general, conociendo esta problemática van a hacer todo lo posible por neutralizar la falta de participación, también cuando observen que hay una manifiesta falta de creatividad y que la percepción de los alumnos es que hay ciertas carencias en el liderazgo educativo, por lo que buscarán una mejor comunicación, coordinación de tareas de estudio e investigación, celebración de ciertos seminarios extra curriculares en el sentido de completar mejor la formación del alumno, al mismo tiempo que buscar una mayor integración y cohesión de los grupos, que sientan que es imprescindible comprometerse con el proyecto educativo de postgrado que han elegido y que en sentido inverso la institución educativa les está brindando todo este apoyo para eliminar aislamientos, sentimientos de no participación, desterrar fracasos anticipados y muy especialmente, eliminar todo tipo de incertidumbre respecto al futuro.

Ya hemos referido en artículos anteriores respecto a los problemas financieros y las becas, por tanto, centraremos en otros aspectos que también no gestionados debidamente por la escuela de negocios, pueden convertirse en obstáculos para el éxito de cada estudiante en ese curso concreto que esté realizando.

Nos referimos a la monitorización del desempeño, que tiene que velar por la regulación y el cumplimiento, tanto de parte de alumnos como profesores, en cuanto a materiales y demás recursos educativos puestos a disposición y de los cuales hay que coordinar su aprendizaje y experimentación en lo referido a la aplicación de los conocimientos.

Explicar a lo que se enfrentan

Evidentemente, los alumnos de postgrado se enfrentan a desafíos externos que terminan haciendo mella en las emociones y sentimientos (digamos los desafíos internos a los que siempre nos enfrentamos). Desde ya, que pueden manifestarse como algo práctico, como problemas financieros. O quizás será algo más interno, como una batalla épica entre las dudas que no se aclaran respecto a la utilidad del programa elegido y la salida laboral, o si no se encaja bien con la metodología del programa y peor aún, con los contenidos del mismo.

Por eso, siempre es conveniente en la clase inicial una descripción muy elocuente de qué es a lo que se enfrentan en ese curso de postgrado, pero que al mismo tiempo les sirva este discurso como elemento motivador, para ver que no es tan difícil como parece, aunque el nivel de exigencia esté dando la sensación de que es más fácil abandonar que seguir.

Muchos estudiantes deciden hacer un máster para aumentar su empleabilidad. Pero para tener éxito, debe articular por qué su título de postgrado le hace más empleable. De alguna manera, la respuesta es obvia. Un año adicional de educación aumentará su conocimiento y experiencia en la materia.

Pero, ¿qué pasa con todas esas otras habilidades que adquirió en el camino?

Un máster le permite perfeccionar aún más sus habilidades sociales, como la gestión del tiempo, la organización y el trabajo en equipo.

También es importante comunicarlos a los posibles empleadores. Otra dificultad es saber para qué estás calificado. Muchos estudiantes deciden hacer un máster porque disfrutan de su materia, no para mejorar sus posibilidades de una determinada carrera.

Decidir qué hacer después de la graduación puede ser bastante abrumador. La mejor manera de superar este desafío es con un poco de investigación.

Es posible que ya haya decidido que quiere un trabajo. Leer sobre las carreras para las que está más calificado podría ayudarlo a inspirar algo.

También es una buena idea vigilar el mercado laboral para ver qué hay ahí fuera.

Otra opción es postularse a un posgrado adicional. Puede decidir que necesita un título profesional más especializado, para ingresar a un campo específico. O tal vez desee continuar aprendiendo lo que ama y solicitar un doctorado.

La buena noticia es que las opciones son infinitas. La mala noticia es que significa que no podemos decirle qué debe hacer después de la graduación.

Estar abierto a aprender cosas nuevas

Los estudiantes que optan por un MBA, generalmente tienen al menos dos años de experiencia laboral. Viniendo de un entorno en el que sabe qué hacer a un entorno en el que necesita aprender de los miembros de la facultad y sus compañeros, puede ser un desafío. Por tanto, antes de comenzar un MBA, asegúrese de estar abierto a aprender cosas nuevas y mirar las cosas con diferentes perspectivas.

Trabajar en equipo

Si bien el trabajo en equipo es una virtud esencial, independientemente de si se encuentra en una escuela de negocios o en un entorno laboral, puede ser una habilidad difícil de desarrollar. En un programa de MBA, deberá trabajar en asignaciones individuales, así como en proyectos grupales.

La dinámica de grupo refleja fuertemente el éxito de un proyecto. Por tanto, es fundamental que desarrolles habilidades para el trabajo en equipo.

También tenga en cuenta que la mezcla de estudiantes en un programa de MBA será diversa, lo que significa que podrían ser de diversas etnias, estilos de vida y con diferentes personalidades.

Desarrollar habilidades para el trabajo en equipo te ayudará durante el curso de tu MBA, así como en el mundo profesional.

Adaptarse a un nuevo entorno

Podría pensar que obtener un MBA en su propio país podría ser un viaje fácil, sin embargo, no es muy diferente de obtener un MBA en un país extranjero.

En ambos casos, deberá adaptarse a nuevas situaciones e interactuar con gente nueva.

Para superar este desafío, lo mejor que puede hacer es familiarizarse con el nuevo entorno.

Antes de que comience su sesión, siga a la universidad en las redes sociales para familiarizarse con la vida estudiantil y las actividades sociales que ocurren en el campus. Esto le ayudará a sentirse cómodo en su nuevo entorno.

Socializar y establecer contactos

Si bien socializar y establecer contactos son dos caras de la misma moneda, existe una delgada línea entre los dos.

Durante sus estudios para su MBA, se encontrará con personas de diversos orígenes y diferentes intereses, y la idea de socializar y establecer contactos puede parecer difícil. Sin embargo, esta es una parte esencial de tu vida estudiantil y no debes perderte.

Es importante socializar con sus compañeros, ya que serán ellos los que le ayudarán a tener una mejor perspectiva de las cosas y es posible que tengan que trabajar juntos en proyectos de estudio.

Al mismo tiempo, desarrollar habilidades de networking es crucial porque ayudará a construir su red profesional e impulsar su carrera.

Programación

El viaje del MBA puede ser difícil y la carga de trabajo a veces puede ser pesada. Tu horario de clases estará tan ocupado que apenas habrá tiempo suficiente para todo lo que quieras hacer.

En medio de todo esto, también tendrás que participar en las actividades del campus, completar tareas y preparar presentaciones.

Para hacer frente a las presiones de un MBA, debe desarrollar una buena gestión del tiempo y habilidades organizativas.

Hay muchas aplicaciones móviles disponibles que pueden ayudarlo a organizar su horario de manera eficiente.

Algunas de las mejores aplicaciones móviles para estudiantes de MBA son Evernote, Google Calendar y Any.do.  

Esta información ha sido elaborada por NUESTRA REDACCIÓN

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